08/05/2026

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CURADURÍA DE LA NACIÓN

02/07/2025
El Museo de Arte de la Ciudad de Nuevo Taipéi forma parte de la descentralización de las instituciones culturales en Taiwán. (Foto cortesía del Museo Nacional de Bellas Artes de Taiwán)
Los visitantes al NTCAM observan la obra Paisaje de Bali de Dai Bih-in, una representación abstracta de este sector en la costa norteña de la urbe. (Foto Cortesía Del Museo Nacional de Bellas Artes De Taiwán)

Una red nacional de instalaciones artísticas está redefiniendo la identidad cultural desde cero.
 

La inauguración del Museo de Arte de la Ciudad de Nuevo Taipéi (NTCAM, siglas en inglés) en abril fue mucho más que la apertura de un nuevo hito cultural. Ubicado en el sector de Yingge, que ya alberga un reconocido museo de cerámica, el recinto representa un punto de inflexión en la estrategia de desarrollo cultural de Taiwán: la descentralización y diversificación deliberadas de las instituciones artísticas en toda la nación. Con la asistencia de invitados internacionales del Museo de Arte Mori de Japón, la Galería Nacional de Singapur, el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles y el Nuevo Instituto de Arquitectura y Diseño de los Países Bajos, la inauguración subrayó la creciente presencia de Taiwán en las redes de curaduría globales.

La directora del NTCAM, Lai Hsiang-ling, describió al nuevo recinto como un museo para todos, diseñado para reflejar el espíritu de la época y conectar las prácticas artísticas locales con las tendencias globales. La viceministra de Cultura, Lee Ching-hwi, hizo eco de la importancia del recinto, calificándolo como un hito en el desarrollo regional y un instrumento clave para la política cultural nacional. En el centro de esa política se encuentra­ el Proyecto de Reconstrucción de la Historia del Arte de Taiwán (RTAHP, siglas en inglés), iniciado en 2018 y ahora en una segunda etapa que durará hasta 2028. Entre los principales objetivos del RTAHP está el fortalecimiento de la red nacional de museos, asegurando que tanto las instituciones centrales como las ­locales contribuyan a dar forma y apoyar la ­narrativa de las artes visuales de Taiwán.

Busto de una niña, de Huang Tu-shui, fue restaurado por el experto japonés Junichi Mori previamente a una exhibición destacando a los pioneros del arte locales en el museo de arte de la Universidad Nacional de Educación de Taipéi. (Foto de Pang Chia-shan)

El RTAHP no es una iniciativa puramente académica. Es, más bien, un esfuerzo coordinado para integrar el ­contenido taiwanés, preservar e interpretar­ materiales históricos e aunar ­perspectivas regionales en el discurso artístico ­nacional. Museos como el NTCAM, el Museo Nacional de Bellas Artes de Taiwán (NTMoFA, siglas en inglés) en la ciudad de Taichung, en el centro de la nación, y los espacios artísticos universitarios en la ciudad de Taipéi, son ­fundamentales para esta visión, ­fungiendo como centros de investigación y de ­cultura abiertos al público.

Se realizó un inventario de las pinturas donadas por la familia de Hung Jui-ling en el Museo Nacional de Bellas Artes de Taiwán en la ciudad de Taichung, en el centro de Taiwán. (Foto cortesía del Museo Nacional de Bellas Artes de Taiwán)

La Universidad Nacional de Educación de Taipéi (NTUE, siglas en inglés) y la Universidad Nacional Normal de Taiwán (NTNU, siglas en inglés), ambas ­fundadas durante el período colonial japonés (1895-1945), no solo son las alma máter de algunos de los artistas más importantes de Taiwán, sino que también ­conservan importantes colecciones de arte. En 2020, el museo de la NTUE albergó «Eternamente joven», una exposición emblemática apoyada por la RTAHP que presentó obras del escultor Huang Tu-shui, cuya obra de 1920, Niño de la montaña tocando la flauta, fue la primera obra de arte taiwanesa seleccionada para la Exposición de Arte Imperial de Japón. La muestra, llamada así por la aspiración de Huang de alcanzar la inmortalidad a través del arte, incluyó el busto de mármol restaurado de Busto de una niña y destacó la influencia de la mentoría japonesa en el ­modernismo ­temprano en Taiwán. La entusiasta ­respuesta del público a la exposición demostró un creciente ­interés en la nación por las narrativas ­artísticas centradas en Taiwán.

Impulso institucional

Para Pai Shih-ming, historiador del arte y profesor de la NTNU, el auge de instituciones como el NTCAM marca lo que él llama una nueva era para los museos de arte de Taiwán. Pai, quien también dirige el Centro de Investigación de Historia del Arte de Taiwán de la NTNU y ­contribuyó a la fundación del museo de arte de dicha universidad en 2023, considera estas nuevas instalaciones como complementos­ vitales para los principales museos de la nación, de larga trayectoria, como el NTMoFA, el Museo de Bellas Artes de Taipéi y el Museo de Bellas Artes de Kaohsiung, en el sur de Taiwán.

“Cada museo local funciona como un centro regional con enfoques concéntricos”, explicó Pai, añadiendo que “su temática principal es el arte conectado con los ­contextos locales, pero su alcance puede proyectarse hacia el exterior”. Los artistas que se presentan en estos museos a menudo no son originarios de la región, pero ­abordan temas como el desarrollo urbano, la migración y la ­ecología que resuenan en el paisaje local. Esto es ­especialmente cierto en el caso de la exposición inaugural del NTCAM, «Encuentros en reflexión», comisariada por Pai.

La exhibición «Las artes como huellas de la época» en el NTMoFA presenta una sección sobre obras locales de la primera mitad del siglo XX. (Foto cortesía del NTMoFA)

Con más de 500 piezas recopiladas por el gobierno municipal desde la década de 1980, la exposición presenta un diálogo intergeneracional mediante instalaciones, pintura, fotografía, escultura y técnicas mixtas. Obras de la década de 1930 hasta la actualidad convergen en su evocación de las diversas geografías e historias de Nuevo Taipéi. Una obra destacada es Paisaje de Bali (1996) de Dai Bih-in, una reflexión abstracta que lleva el nombre de dicho sector costero en el norte de la metrópolis. Otra obra es Sonido de las olas del mar, del mentor de Dai, el modernista Yang ­San-lang, quien estuvo activo en lo que hoy es Nuevo Taipéi desde el período colonial japonés en adelante.
 

Pai hizo hincapié en que el pasado de Taiwán jugó un papel clave en la llegada de las formas de arte occidentales. “Otrora una isla aislada a la sombra del imperialismo, Taiwán ha pasado gradualmente de una posición global pasiva a una activa”, afirmó el historiador. Esa transformación, cree Pai, se puede rastrear claramente a través del arte, que a menudo se entrelaza con historias sociales y políticas. El historiador citó a Li Shih-chiao, otro artista local formado en Taiwán y Japón, cuyas pinturas al óleo con conciencia social desafiaron al gobierno autoritario de la posguerra. “El arte puede registrar y resistir al mismo tiempo”, aseveró Pai.

La exhibición emplea la amplia colección del NTMoFA para esbozar la historia del arte de Taiwán a través de tres siglos. (Foto cortesía del NTMoFA)

Preservando la memoria

Estas historias del arte local no se desarrollan de forma aislada. Instituciones de todo Taiwán trabajan en conjunto con la Asociación de Historia del Arte de Taiwán, un grupo fundado en 2016 por Pai y otros académicos. Dicha asociación ha colaborado con museos de la ciudad de Taoyuan y el distrito de Hsinchu, en el norte de Taiwán, así como del distrito de Changhua en el centro de Taiwán, ayudando a documentar a artistas regionales y a recopilar historias orales, archivos familiares y material efímero. Este trabajo es fundamental y sienta las bases para una narrativa nacional pluralista.

Uno de los pilares institucionales más sólidos de este esfuerzo es el NTMoFA, el único museo de arte a nivel nacional en Taiwán. Inaugurado en 1988, ha mantenido por larga data como su misión ­principal escribir la historia del arte de Taiwán. Bajo la dirección de Chen Kuang-yi y sus predecesores, el museo ha ampliado drásticamente su alcance, publicando más de un centenar de biografías de artistas y ­produciendo numerosos documentales, exposiciones y publicaciones desde 2012. El RTAHP ha proporcionado financiación que permite al museo ahondar en las décadas menos estudiadas de los años 1920 a 1990.
 

Una exposición en 2024 y 2025, titulada «Una historia del arte pluralista para las generaciones futuras», mostró una riqueza de iniciativas que abarcan desde la restauración y digitalización de obras de arte hasta campañas de educación pública. La colección actual del NTMoFA incluye más de 22.000 piezas, y exposiciones como «Las artes como huellas de la época», inaugurada en abril, utilizan estos bienes para trazar la historia visual de Taiwán a lo largo de tres siglos.

 

Diálogo internacional

Asimismo, el NTMoFA se está consolidando como una plataforma para la colaboración internacional y la diplomacia cultural. Un ejemplo notable es el proyecto Villa Formose, lanzado en 2024 en colaboración con la Oficina Francesa en Taipéi y la Universidad Nacional Chung Hsing de Taichung. El programa seleccionó al artista francés Aurélien Lepetit para una residencia de un mes en el NTMoFA, durante la cual interactuó con la colección del museo. Entre los resultados se encuentran reinterpretaciones de obras existentes de finales del siglo XX, como la obra textil Ilusión I, del artista de fibra Liou Chiou-se; y No Nuclear But Electricity I, una obra de protesta en técnica mixta del exalumno de la NTNU, Li Shan-feng. La obra de Lepetit arrojó luz sobre cómo los artistas contemporáneos pueden responder al panorama histórico y sociopolítico de Taiwán, reforzando el valor del diálogo intercultural. “Si bien la exploración del arte taiwanés y su historia está forjando una identidad local, las perspectivas internacionales también son necesarias para situar nuestras narrativas en un contexto global”, afirmó Chen.

La serie Zoon por Huang Ji-yang es parte de una sección que explora la búsqueda de una identidad cultural nacional durante las décadas de 1980 y 1990. (Foto cortesía del NTMoFA)

Aprovechando este impulso, el NTMoFA lanzó su propio programa de residencias internacionales a principios de este año. La convocatoria abierta recibió más de 180 solicitudes de académicos, artistas, comisarios y profesionales de museos de todo el mundo. El participante seleccionado realizará una investigación de dos a tres meses basada en la extensa colección del museo, con la opción de comisariar una exposición en Taiwán o en el extranjero. Según Chen, el museo también planea mantener el contacto con los solicitantes prometedores que no ­fueron seleccionados para explorar ­futuras posibilidades de colaboración. “Estos intercambios y el trabajo en equipo ­abren un camino para que el mundo ­comprenda y aprecie mejor el arte taiwanés”, opinó Chen.
 

El RTAHP es una inversión a largo plazo en becas, visibilidad e intercambios. A medida que las instituciones culturales de Taiwán se expanden y evolucionan, el desarrollo estratégico de museos, la curaduría basada en las comunidades y la participación internacional activa están escribiendo un nuevo capítulo en la ­historia del arte de Taiwán, uno en el que las narrativas locales no se limitan a la geografía y la identidad nacional no se hereda, sino que se construye.

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